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Telas y acabados
La elección de colores, materiales y acabados
para nuevos productos depende de muchos factores que
pueden ser técnicos o subjetivos, incluyendo
las preferencias del cliente y el impacto medioambiental.
En algunas áreas, la tecnología no es
capaz de satisfacer la demanda de uso de materiales
ecológicos. Por ejemplo, por sus fibras más
cortas, las telas recicladas pueden utilizarse en superficies
verticales, pero no se ajustan a los standards de Herman
Miller para telas duraderas de tapicería. Con
el tiempo, muchos de los colores, materiales y acabados
que hoy utilizamos serán sustituidos por otros
nuevos, que serán a la vez ecológicos
y de gran calidad.
Nuevas aplicaciones para la pintura
El acabado en pintura se utiliza desde hace tiempo con
gran éxito para elementos de metal. Sin embargo
este acabado es nuevo para elementos de madera. Herman
Miller está utilizando el proceso para elementos
de fibra vulcanizada con suaves cantos redondeados. Los
beneficios ecológicos de esta técnica incluyen
la eliminación de compuestos orgánicos volátiles
(VOCs), facilidad de renovación y reciclaje del
producto, y un proceso de fabricación simplificado.
Los colores solubles en agua sustituyen
a los disolventes
La sustitución de los disolventes por colores solubles
en agua en todos los chapados standard que pasan por la
línea Herman Miller de pintura por robot en Bath,
Reino Unido, ha resultado en mayor consistencia de colores
y reducción de VOCs. Este cambio se ajusta al proceso
utilizado en las fábricas Herman Miller en EE.UU.
y nuestro objetivo es ser el primer fabricante de mobiliario
con un sistema de acabado de chapados totalmente basado
en colores solubles en agua. Este proceso está
siendo evaluado para pedidos en que el cliente especifica
coincidencia de colores.
Autodepósito: una nueva alternativa
en acabado de metales
Un nuevo sistema vanguardista de acabado de metales utiliza
el autodepósito para aplicar un acabado de alta
calidad a los elementos de metal. Este proceso –
que utiliza reacciones químicas en lugar de la
energía eléctrica para aplicar un revestimiento
que no contiene metales tóxicos ni pesados –
tiene menos etapas, requiere menos equipo, y consume menos
energía. El autodepósito minimiza además
los residuos sólidos y la producción de
VOCs es mínima o nula.
Telas ecológicas
Varios factores afectan el impacto medioambiental de las
telas. Incluyen la facilidad de reciclaje, el contenido
reciclado, el proceso utilizado para teñir la tela,
y el modo de cortarla y acoplarla a un mueble. Para ser
reciclable una tela debe componerse de un solo material.
La mayoría de nuestra oferta cumple ya esta condición.
Las excepciones son la lana, que se mezcla con nylon para
mejorar su resistencia y durabilidad, y Pellicle, el material
utilizado en la silla Aeron. Además, Herman Miller
evita usar telas con aditivos o forros que puedan hacer
imposible su reciclaje.
Las telas hechas a medida para una silla, ofrecen otro
beneficio ecológico al minimizar el desperdicio
de tela. Estas telas de tapicería no son cortadas
y cosidas, sino que se tejen en la forma deseada. Además,
algunas telas se tiñen en una solución
que reduce los desperdicios. Estos procesos racionalizados
resultan también en ahorro de energía.
Madera de explotaciones forestales
renovables
Desde 1991, Herman Miller sólo adquiere madera
proveniente de explotaciones forestales renovables. Exigimos
de que el ritmo de tala no debe exceder al de repoblación.
Esta política nos permitió ofrecer nuevas
opciones de chapado para la clásica silla y la
otomana Eames cuando Herman Miller decidió eliminar
el palo de rosa y, durante algún tiempo, la madera
de teca. Herman Miller envía a sus empleados a
inspeccionar la tala para asegurar el cumplimiento de
sus condiciones ecológicas.
Retroceso

Fabricación
Los procesos de fabricación en Herman Miller
son sometidos desde hace mucho tiempo a iniciativas
para reducir, volver a usar y reciclar los desechos.
Estos esfuerzos se refieren a cinco áreas principales
de gestión de desechos. Sólidos, materiales
peligrosos, emisiones atmosféricas, emisiones
líquidas y eficiencia en el consumo de energía.
Hemos avanzado considerablemente en la reducción
de desechos en todas las categorías.
Gestión de residuos sólidos
Los residuos sólidos son materiales que no se convierten
en parte de un producto. Esto incluye materiales que se
reciclan, se vuelven a utilizar, o se mandan a un vertedero,
y la madera utilizada como combustible en el Centro de
Energía Herman Miller o la compañía
local de electricidad.
Herman Miller reduce sus costes minimizando las tasas
de vertido, volviendo a usar materiales, generando vapor
y electricidad en su Centro de Energía y con
sus ingresos de reciclaje. Este ahorro se refleja en
el precio de los productos. Por ejemplo, desde el año
2001 un nuevo contratista recicla 600 toneladas de desechos
DMF de nuestras fábricas en Bath, Reino Unido,
que antes iban a parar a los vertederos, lo que supone
una considerable reducción en nuestros costes.
Reciclaje de desechos de fabricación
Herman Miller inventa nuevos usos para materiales de desecho:
• Los recortes de tela se convierten en aislamiento
acústico para automóviles.
• La piel se utiliza para maletines y mochilas.
• Los cantos de vinilo se devuelven al suministrador
para su reciclaje.
• El papel se utiliza para fabricar papel higiénico.
• Los planos de trabajo rechazdos se utilizan
para fabricar estantes.
Reducción de los desechos de
fabricación
El principal método para reducir los desechos es
utilizar embalajes retornables. Utilizamos fuertes cubetas
de plástico reutilizables en lugar de embalajes
desechables para transportar materiales entre fábricas
y de los proveedores. Los embalajes retornables suponen
también otros beneficios, como menos géneros
dañados en tránsito y mayor eficiencia y
productividad en las áreas de fabricación.
Fomento de nuevas ideas ecológicas
El fomento de nuevas ideas ecológicas es otro paso
hacia el uso de procesos y procedimientos más respetuosos
de medio ambiente. Nuestros esfuerzos por eliminar al
máximo los desechos añaden valor a nuestros
productos y contribuyen además a crear lugares
de trabajo más seguros y ecológicos. El
fomento de nuevas ideas en todos los departamentos de
la compañía ha resultado en emisiones atmosféricas
más limpias, ahorro en el uso de materiales, generación
de menos desechos sólidos, y uso más eficiente
del espacio, lo que resulta en un gran ahorro energético.
Gestión de desechos peligrosos
El primer paso en la reducción de desechos peligrosos
es reducir el uso de materiales peligrosos en el proceso
de fabricación. El uso de materiales peligrosos
se ha reducido constantemente al introducirse nuevas técnicas
y tecnologías. Por ejemplo, la sustitución
de la pintura líquida por pintura en polvo para
acabado del metal en todas nuestras fábricas supone
que ya no es necesario utilizar disolvente para limpieza.
La pintura líquida se sigue utilizando para productos
especiales de encargo que no pueden llevar acabado de
pintura en polvo. Otro cambio ha sido la sustitución
de adhesivos solubles en disolvente por adhesivos solubles
en agua.
Control de las emisiones atmosféricas
Herman Miller controla el problema de los compuestos orgánicos
volátiles (VOCs) mediante diversas medidas que
incluyen:
• sustitución de pintura líquida
por pintura en polvo para acabado de metales
• sustitución de adhesivos solubles en
disolvente por adhesivos solubles en agua
• introducción de acabados de pintura
en polvo para acabado de madera
• introducción del autodepósito
para acabado de metal
• uso de calentadores de pintura
• reducción de la cantidad de disolventes
utilizados para limpieza
En 1990 Herman Miller fue el primer fabricante de productos
de madera que instaló tecnología vanguardista
en sus procesos de acabado de madera que utilizaban
disolventes, con incineradores que capturaban y destruían
las emisiones de disolventes. Los incineradores destruían
más de un 96 por ciento de las emisiones de VOCs
que de otro modo hubieran escapado a la atmósfera.
Retroceso

Embalaje y entrega
Llegan los Suministros
Los métodos de embalaje y transporte han sido modificados
con el fin de reducir al mínimo los desechos y
ahorrar valiosos recursos. A partir del principio de la
década de los 90, docenas de nuestros suministradores
se han comprometido a modificar sus embalajes de acuerdo
con nuestros criterios: reducir, reutilizar y reciclar.
Las paletas y embalajes retornables han sustituido
casi completamente los embalajes desechables. Lo que
no es retornable es reciclable. Estos cambios en los
embalajes han resultado en varios beneficios adicionales,
que incluyen mejor calidad de suministros, mejor seguridad,
mejor uso del espacio, mayor capacidad de transporte,
y mejor ergonomía.
Salen los Productos
Las cajas de cartón, que antes eran el principal
embalaje de productos destinados a los clientes, han sido
casi completamente sustituidas por otros dos métodos
de embalaje: envoltura en mantas y empaquetado al calor.
Nuestro objetivo es envolver en mantas un 80 por ciento
de los productos que despachamos directamente.
En la actualidad, la mitad de los paneles y bastidores
que despachamos directamente a clientes van envueltos
en mantas, un 40 por ciento empaquetado al calor y el
10 por ciento restante en cajas.
Empaquetado al calor
El producto pasa por un anillo giratorio y se envuelve
en plástico estirado. Dado que los productos se
pueden ver a través del plástico hay menos
daños en tránsito. En los locales del cliente,
los productos empaquetados al calor se identifican y desembalan
con facilidad y los embalajes ocupan poco espacio. Además
es más fácil y económico deshacerse
de ellos, porque su volumen es menor y el plástico
es reciclable.
Un producto envuelto en mantas o empaquetado al calor
pesa mucho menos que si va embalado en una caja. El
menor peso resulta en menores costes de combustible
en el transporte de géneros. Los siete anillos
de empaquetado en nuestra fábrica de Zeeland,
EE UU, reducen el peso de embalajes en unos 3,6 millones
de libras anuales.
Retroceso

Edificios
A partir de 1950, con el diseño y construcción
de nuestra sede social en Zeeland, Herman Miller ha
prestado especial atención a los aspectos ecológicos
de sus locales. Desde la situación y estilo de
las ventanas hasta los jardines y los propios materiales
de construcción, los edificios Herman Miller
son un modelo de sensibilidad hacia los lugares y las
personas.
El respeto ecológico de los edificios Herman
Miller no se limita a los de nueva construcción,
sino que hay un constante programa de mejoras en ahorro
de energía. Un cambio fundamental en nuestras
ideas sobre el coste de locales y edificios ha hecho
posible dar mayor importancia a los factores medioambientales.
En vez de considerar sólamente el coste inicial
de un proyecto, la empresa estudia ahora los beneficios
a largo plazo que supone una inversión en opciones
ecológicas. Docenas de proyectos que requieren
mayores inversiones iniciales en equipo o tecnología
producen beneficios de van del 20 al 400 por cien o
más. Los proyectos y programas de ahorro de energía
durante los próximos siete años reducirán
los costes de energía en Herman Miller en un
millón de dólares anuales aproximadamente.
Iluminación Verde/Edificios
Energy Star
Durante los últimos siete años, Herman Miller
ha participado voluntariamente en el programa Green Lights,
patrocinado por la Agencia del Medio Ambiente, Environmental
Protection Agency (EPA) para fomentar el uso de iluminación
de bajo consumo. Con las nuevas luces, Herman Miller ha
reducido sus costes anuales de energía en aproximadamente
$200,000, con un rendimiento del 47 por ciento sobre la
inversión.
Energy Star Buildings es otro programa patrocinado por
la EPA que fomenta las reformas de edificios para mejorar
su eficiencia energética. Herman Miller participa
voluntariamente, comprometiéndose a mejoras en
cinco fases que resultarán en un rendimiento mínimo
del 20 por ciento sobre las inversiones. Los proyectos
reducirán nuestro consumo total de energía
y las emisiones atmosféricas. La EPA ofrece recursos
que incluyen información en Internet sobre productos
y servicios.
Estos programas complementan el programa Edificios
Verdes del Green Building Council de los EE.UU., una
organización sin ánimo de lucro que colabora
con empresas y organizaciones ecológicas para
fomentar políticas verdes en edificios, tecnologías,
standards, y diseño de nuevos edificios. Herman
Miller es miembro fundador del Council.
Centro Energético
Pocas iniciativas medioambientales de Herman Miller han
recibido tanta atención como el Centro Energético,
Energy Centre. El centro, construido a finales de los
70 y modernizado en 1994, tiene una caldera que quema
desechos solidos. Dos terceras partes de los desechos
proceden de las fábricas de Herman Miller en West
Michigan y el resto de otras fábricas en la zona.
El mayor beneficio del Energy Centre es la utilización
de 13,000 toneladas anuales de desechos que de otro
modo irían a los vertederos. Estos desechos se
utilizan para generar toda la calefacción y aire
acondicionado y un 80 por ciento de la electricidad
en el principal complejo de Zeeland.
13,000 toneladas de desechos sólidos equivalen
a 1,625 camiones de desechos (suponiendo una carga de
ocho toneladas).
El Invernadero, o GreenHouse (antes conocido por el
nombre de Miller SQA manufacturing facility) en Holland,
Michigan es un ejemplo típico de la dedicación
de Herman Miller a la construcción de edificios
verdes. El uso de gas natural en el edificio se ha reducido
un 7 por ciento, el coste de agua/alcantarillado se
ha reducido un 65 por ciento, y el uso de electricidad
ha bajado un 18 por ciento, comparando los consumos
con los del edificio anterior.
Los materiales de construcción convencionales,
como marcos de ventana y bloques de hormigón,
se han utilizado de modos nada concencionales, para
obtener el mejor aislamiento térmico posible.
Los jardines de césped impecable han sido sustituidos
por hierbas autóctonas, bosques, flores silvestres,
estanques y humedales.
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